“Que tus acciones reflejen tus palabras”

16 12 2011

Les comparto este excelente discurso de Severn Suzuki en la conferencia ‘The Earth Summit’ celebrada en Rio de Janeiro en Junio de 1992, lleno de verdad, una pequeña intenta hacer la diferencia, y crear conciencia de los problemas por lo que atraviesa el planeta, problemas tan evidentes y que nosotros muchas veces ignoramos, no solo dirigido a los gobiernos, sino a todos nosotros, los individuos, no es un discurso únicamente para señalar que los gobiernos son malos y están destruyendo al planeta y que la personas que los dirigen son los únicos que tienen que cambiar. Cada uno de nosotros tenemos que poner de nuestra parte para hacer la diferencia y generar un cambio ¿de que sirve estarnos quejando, si al final no hacemos ni lo mas mínimo por ayudar o intentar buscar soluciones a los problemas? El quejarnos solo nos conduce a la frustración. Además, no hay que subestimar el poder e influencia de las pequeñas o grandes acciones positivas que podemos realizar. A veces nos convencemos que el problema esta allá afuera, y que no tenemos nada que ver con el mismo, pero nosotros formamos parte de la sociedad en que vivimos, somos nosotros los que compramos los productos o servicios que ofrecen las empresas que destruyen los ecosistemas y el planeta en general, somos nosotros los que muchas veces contribuimos a contaminar al planeta con nuestro estilo de vida, son individuos los que dirigen las naciones; somos nosotros los que muchas veces vemos a un niño, un anciano, un animalito o cualquier ser en problemas, sufriendo, y, aun teniendo la capacidad de ayudarlo, nos inventamos miles de pretextos por los cuales no es conveniente ayudarlo o simplemente lo pasamos de largo, y luego nos quejamos cuando estamos en problemas y nadie nos ayuda…Tal vez no podamos cambiar al mundo, pero ponemos contribuir para mejorar la ciudad en la que vivimos, la comunidad, nuestra familia, nuestro ambiente laboral, o, incluso si podemos cambiar una sola vida de manera positiva, nuestro paso por el mundo no será en vano, solo hay que poner todo de nuestra parte para ser mejores cada día, y no importa cuantas veces falles, sigue intentando ser mejor y ayudar a otros, y veras todas las consecuencias positivas que tendrá tu persistencia, en tu propia vida y en la de los que te rodean.

Los problemas no se van a resolver por si solos, y si queremos ver cambios, primero tenemos que empezar por nosotros mismos.

“Sé el cambio que quieras ver en el mundo”. Gandhi

Severn Suzuki ::: La Niña que Silencio al Mundo por 6 Minutos

 

Transcripción del discurso de Severn Suzuki en “The Earth Summit” Río de Janeiro 1992:

“Hola, soy Severn Suzuki y represento a ECO (Environmental Children’s Organization). Somos un grupo de niños de 12 y 13 años de Canadá intentando lograr un cambio: Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg y yo.

Recaudamos nosotros mismos el dinero para venir aquí, a cinco mil millas, para decirles a ustedes, adultos, que deben cambiar su forma de actuar. Al venir aquí hoy, no tengo segundas intenciones. Lucho por mi futuro. Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir. Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo cuyos lloros siguen sin oírse. Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir.

No podemos soportar no ser oídos. Tengo miedo de tomar el sol debido a los agujeros en la capa de ozono. Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar en Vancouver, mi hogar, con mi padre, hasta que hace unos años encontramos un pez con cáncer. Y ahora oímos que los animales y las plantas se extinguen cada día, y desaparecen para siempre.

Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletos de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean. ¿Tuvieron que preguntarse ustedes estas cosas cuando tenían mi edad?

Todo esto ocurre ante nuestros ojos, y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos y todas las soluciones. Soy sólo una niña y no tengo soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen. No saben cómo arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono. No saben cómo devolver los salmones a aguas no contaminadas. No saben cómo resucitar un animal extinto. Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos. Si no saben cómo arreglarlo, por favor, dejen de estropearlo.

Aquí, ustedes son seguramente delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos, pero en realidad son madres y padres, hermanas y hermanos, tías y tíos, y todos ustedes son hijos. Aún soy sólo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco mil millones de miembros, treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los gobiernos nunca cambiarán eso. Aún soy sólo una niña, y sé que todos estamos juntos en esto, y debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo.

Aunque estoy enfadada, no estoy ciega, y, aunque tengo miedo, no me asusta decirle al mundo cómo me siento. En mi país derrochamos tanto… Compramos y desechamos, compramos y desechamos, y aún así, los países del Norte no comparten con los necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder nuestras riquezas si las compartimos. En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas, ordenadores y televisión.

Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de ellos nos dijo: “Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropa, medicinas, un hogar, amor y afecto”. Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué nosotros, que lo tenemos todo, somos tan codiciosos? No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia tremenda.

Yo podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río; podría ser un niño muriéndose de hambre en Somalia; un niño víctima de la guerra en Oriente Medio, o un mendigo en la India. Aún soy sólo una niña, y sé que si todo el dinero que se gasta en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, la Tierra sería un lugar maravilloso. En la escuela, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y a no ser codiciosos. Entonces, ¿por qué fuera de casa se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos?

No olviden por qué asisten a estas conferencias: lo hacen porque nosotros somos sus hijos. Están decidiendo el tipo de mundo en el que creceremos. Los padres deberían poder confortar a sus hijos diciendo: “todo va a salir bien”, “esto no es el fin del mundo” y “lo estamos haciendo lo mejor que podemos”. Pero no creo que puedan decirnos eso nunca más. ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades? Mi padre siempre dice: “Eres lo que haces, no lo que dices”.

Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches. Ustedes, adultos, dicen que nos quieren. Los desafío: por favor, hagan que sus acciones reflejen sus palabras.

Gracias.”


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: