Asume tu elevación y tu caida, tu apariencia y tu esencia, tu fealdad y tus adornos, pues eres nadie

6 03 2010

Una pequeña historia para hacernos reflexionar sobre como, aveces, juzgamos a los demas o los clasificamos por la mera apariencia, y, por lo mismo, no nos damos la oportunidad de conocerlos ni de que nos conozcan, y puede ser que algunas veces hayamos perdido la oportunidad de conocer a alguien extraordinario.. por algo tan vanal como la forma de vestir, la apariencia fisica, el nivel socioeconomico, e infinidad de cosas que usamos como pretexto para evitar el contacto con nuestros semejantes. Y la realidad es que todos somos hermanos e iguales en lo esencial…somos uno, y ante esa realidad que importan las vanalidades y las etiquetas.

EL BANQUETE (tomado del Libro el Evangelio de la Serpiente Emplumada).

EN cierta ocasión, se reunieron en Cholula los principales señores del país convocados para una gran cena. Y Tlakatsin, humano, el rey de la ciudad, quiso que también Se Akatl estuviese en el banquete, de modo que envió a llamarlo con un mensajero.

2 Se Akatl se presentó en el palacio real con sus pobres hábitos de penitente, pero los guardias de la puerta lo confundieron con un mendigo y lo arrojaron a la calle.

3 Transcurridas algunas horas, y viendo que Se Akatl no llegaba, envió el rey de Cholula un segundo mensajero para que lo apremiase a asistir al banquete. Entonces él hizo envolver sus vestidos e insignias reales en un atado, y lo envió con el mensajero.

4 Esta respuesta disgustó al rey de Cholula, el cual envió por tercera vez a un mensajero hasta el sitio donde pernoctaba Se Akatl con este mensaje: Te ruego que asistas tú en persona, porque es conveniente para los asuntos del reino. Entonces Se Akatl fue con él al palacio.

5 En la sala del banquete había muchos invitados. Al ver al Penitente, todos enmudecieron. Y Se Akatl, tomando la palabra, dijo: Hoy, que nos favorece el Hombre, el Ser divino, el portentoso, principio de toda existencia, perfecto en serenidad, Aquel por Quien vivimos; hoy, que nos ha hecho cautivos su corazón, ¿acaso callaremos?

6 Tú, cholulteca: ¿te sientes duro, fuerte? ¿Tal vez eres de piedra? Cuando se canse, cuando se enfade, cuando se aburra de ti nuestro Dios y te olvide, ¿te meterás en el hueco de una piedra, o tal vez te subirás a un árbol? ¿Entrarás debajo del agua, o huirás al cerro y en la caverna querrás esconderte?

7 ¿Me viste feo, sin adornos? Todos somos así: un polvillo, puro lodo. Lo que nos engalana no es mas que una apariencia. Cuando nos toque pisar aquella tierra, donde reina el misterio, ¿cómo serán nuestros restos, qué forma tendrán nuestras calaveras?

8 ¡Oh rey! Ometeotl nos gobierna como él quiere. Asume tu elevación y tu caída, tu apariencia y tu esencia, tu fealdad y tus adornos, pues eres nadie.

9 Sueña que escoges, hasta el día en que tú mismo seas cogido de la tierra. Porque es un sueño es la esencia del Cielo, la flor de oro del centro del cielo es un sueño. (Estas palabras se refieren a dos creencias toltecas: la naturaleza onírica o ilusoria del mundo, y el sueño como vía para alcanzar “la flor de oro de la esencial del cielo” o estado espiritual de gracia.)

10 No te concentres en las plumas y en los jades, que perecen. Mira arriba, a lo que nos excede. Allá está el verdadero tesoro, el Hombre, el amigo, el amado, el que otorga y determina, el que da y quita y hace crecer.

11 Ve al regazo de Dios, donde de veras se es alguien, donde de veras se crece. Quizá él se conmueva por tu causa y te avise cuando se canse, permitiéndote colocarte a sus pies.

12 Tú, que eres llevado en preciosa litera, escucha bien: no olvides lo que es apreciable, lo que puede colmarte, lo que tú necesitas y hoy pongo yo en ti. Aprovecha aquello que te han concedido, lo que te compromete, lo que te hace subir. ¡Te conmino a recibirlo!

13 Al escuchar estas palabras, el rey de Cholula cayó sobre su rostro e hizo confesión pública de sus pecados, diciendo: Vocero divino: he aquí, tu presencia me ha movido y ante ti quiero poner mi falta y suciedad, pues robé, mentí, cometí adulterio y viví sin consideración hacia los demás.

14 Ahora, Señor, te pido tu alivio y tu remedio, pues ando solo y, ciertamente, al precipicio caigo. En verdad, siento que sobre mí se arroja el granizo y el viento me golpea. ¿A quién otro podré encomendarme?

15 A partir de ese momento, el rey de Cholula se hizo muy amigo de Se Akatl, atendiendo en todo momento a sus necesidades y concediéndole su favor. Además, creó retiros para los sacerdotes de Ketsalkoatl, a los cuales atrajo a la ciudad desde todos los rincones del país. Repetidamente pidió ser aceptado con los aprendices, pero Se Akatl no se lo concedió, en atención a los intereses del pueblo.


Acciones

Information

2 responses

28 06 2010
MARTHA

EL HOMBRE SIEMPRE SE DEJA IMPRESIONAR POR EL EMPAQUE DEL REGALO PERO NO VALORA EL CONTENIDO YA QUE EL MISMO CONTENIDO ES UN MISTERIO.CUANDO VEMOS UN SER HERMOSO NOS DESLUMBRAMOS SIN SABER SI SU BRILLO ES LA CAPAZARON DE SU VERDADERA NATURALEZA OSCURA , SU BRILLO NOS DEJA CIEGOS Y AL VOLVER A LA REALIDAD VEMOS LAS COSAS CON SU ESENCIA Y LAMENTAMOS LO PERDIDO.MARTICA

24 06 2011
lacides sobrino m

la humanidad se esta desviviedo por la apariencia mirando la belleza y dejando atras la fealdad y al final del camino vemos que cuan equibocados estavamos cuando esa belleza del cual nos enamoramos nos deja viendo un chispero y aquel que un dia rechazamos es feliz hay caminos que al hombre la parecen rectos pero su final es camino de perdicion no mires la apariencia mas si la esencia dios les bendiga

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: